La próxima vez que nos encontremos haremos el amor. Nos desearemos con
pasión, con furia. Nos lanzaremos el uno por el otro sin pensar, sin parar,
sin respirar.
Entonces, yo te pediré un momento de quietud, te pediré que hagamos el amor
con calma, con mucha calma, con todo el tiempo para nosotros.
Te pediré que me quites la ropa despacio, sintiendo cada botón, sintiendo
cada tirante.
Te pediré que mires mi piel, que mires mi cuerpo, que mires mis ojos.
Luego comenzaré a desvestirte yo a ti, despacio, viendo deslizarse cada
prenda de tu cuerpo.
Cuando estemos desnudos y sólo pensemos en hacer el amor te volveré a pedir
calma, y no podrás contenerte, y yo tampoco podré, y haremos un esfuerzo
para disfrutar del momento, para disfrutar de la pasión, para disfrutar del
arrebato.
Al siguiente instante no podremos dominarnos más, y estallaremos en furia y
pasión. Seremos uno para el otro, viviremos, moriremos, renaceremos.
Y volverá la calma, y mirarás mi piel, mirarás mi cuerpo, mirarás mis ojos.
Y yo te besaré y te abrazaré.
Entonces, de nuevo ...... nos amaremos.