Alma de gemelos
Se dice que los hermanos gemelos comparten la misma alma. Es por eso que incluso viviendo separados llegan a desarrollar los mismos gustos y a tener las mismas afinidades, los mismos sentimientos, las mismas sensaciones. Pero hay también personas que sin ser gemelas, comparten alma de gemelos. Cuerpos distintos, distinta educación, distintos ambientes... Pero si tienes ocasión de llegar a lo más profundo de sus ojos, encuentras la misma alma. Estás viendo a la misma persona que se comporta de la misma manera, que piensa de la misma manera, que vive, que siente, que sueña, que te mira de la misma manera.
No es que sus ojos sean iguales, no, no es eso. Ni que sean iguales sus bocas, tampoco es eso. No tienen el mismo color de pelo, ni sus manos se mueven de la misma manera.
Quizás, si acaso, la misma estatura. Quizás, si acaso, la misma mirada, la misma sonrisa, la misma fuerza.
Pero sobre todo, lo que tienen es, las mismas ganas de encontrar la vida, iguales gestos de ganar batallas, iguales modos de afrontar retos, mismas estrategias de buscar sensaciones, mismos ademanes de conquistar prendas.
Y sobre todo, lo que tienen es, ...... lo que no se ve, lo que no muestran, lo que no transpiran, lo que no deducen, lo que no cuentan, ...... Lo que se siente cuando te acercas hasta su círculo de fuego.